|
La cadena de cafeterías Jamaica Coffee Shop ha dado un giro de 180 grados a sus planes de crecimiento. La compañía ha paralizado su desarrollo internacional y ha reestructurado su oferta en España con tres nuevas líneas de negocio: cybercafés, locales más reducidos – pensados para las grandes superficies- y take away- establecimientos que sirven café para consumir fuera.
Hace aproximadamente un año, Jamaica Coffee Shop había preparado un minucioso plan de crecimiento en el exterior con la consolidación en Portugal, la compra de una pequeña cadena local en Gran Bretaña y la conquista del mercado latinoamericano.
Casi dos meses después, este desarrollo internacional se ha paralizado. Después de una reciente reunión del consejo de administración, la compañía ha vuelto a fijar su atención empresarial en España, con tres nuevos conceptos de franquicia que generarán unas inversiones de más de nueve millones de euros (1.500 millones de pesetas).
El primero de ellos es la creación de una cadena de cybercafés. “Queremos hacer algo ma´s integrador que lo que ya existe en la actualidad. En Inglaterra y en Estados Unidos existen establecimientos de este tipo, con una red informática muy ágil que permite una gran capacidad de transmisión de datos”, explica Álvaro Marañón y Bertrán de Lis, vicepresidente y consejero delegado de la compañía.
Diez cybercafés en un año
Con un diseño novedoso y vanguardista –supervisado por decoradores especializados-, la primera experiencia de cybercafé se realizará en Madrid durante el primer trimestre de 2001. “Queremos abrir otro antes de que finalice el primer semestre para terminar el año con ocho o diez establecimientos en España”, añade Marañón, quien especifica que algunos establecimientos serán nuevos y otros aprovecharán la infraestructura de algún Jamaica Coffee Shop existente.
La segunda idea dentro de su plan es desarrollar una línea de franquicias mucho más reducidas. Estos minijamaicas están pensados para medianas poblaciones de treinta mil habitantes y para su instalación en centros comerciales. La iversión del franquiciado no superará los doce millones de pesetas ( en un Jamaica Coffee Shop normal es de treinta millones de pesetas).
Marañón asegura que “hasta el momento ninguna cadena de la competencia ha trabajado en este segmento”. La cadena prevé abrir cien locales de estas características en los próximos tres años.
La tercera y última línea de negocio presenta una clara influencia del mercado anglosajón. Se trata de los take away (en castellano la traducción podría ser: “llévatelo”), pequeñas cafeterías donde los clientes eligen su café o el desayuno y se lo suben a la oficina en un envase térmico. Starbucks, uno de los mayores coffee shops del mundo, lleva muchos años ofreciendo este servicio.
“Aunque la mentalidad mediterránea es distinta a la británica o norteamericana, creemos que el negocio funcionará en locales cercanos a zonas de oficinas. El año que viene se abrirán veinte cafés de este tipo”, explica Marañón.
La cadena facturó 23,13 millones de euros (3.850 millones de pesetas) durante los nuevo primeros meses, un 28% más que en 1999. Jamaica espera terminar el año con una facturación de 5.100 millones de pesetas y más de 140 locales repartidos por la geografía española.
Hasta el mes de septiembre, inauguró treinta cafés y antes de que termine el año prevé abrir otros diez. Una de las próximas aperturas será en la Plaza Mayor de Salamanca, un Jamaica Coffee Shop de doscientos metros cuadrados cuya inversión superará los cien millones de pesetas.
|